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Brasil reduce jornada laboral a 40 horas semanales y elimina escala 6x1
El Senado brasileño aprobó la reforma constitucional que beneficia a 26,8 millones de trabajadores con un esquema gradual.
El Senado de Brasil ha aprobado de manera definitiva la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que reduce la jornada laboral máxima semanal de 44 a 40 horas. Esta decisión, calificada como histórica para los derechos laborales en América Latina, fue adoptada con una abrumadora mayoría de 75 votos a favor y solo uno en contra, emitido por el senador Hamilton Mourão. La reforma establece además la eliminación total del esquema laboral conocido como escala «6×1», donde se trabajaba seis días consecutivos por un único día de descanso.
Detalles de la votación y promulgación
El texto legislativo, que ya había recibido el visto bueno previo de la Cámara de Diputados, fue resuelto en dos turnos consecutivos durante una sesión parlamentaria con acuerdo de calendario especial. Al no sufrir modificaciones respecto a la versión sancionada por la Cámara Baja, la enmienda será promulgada directamente por las mesas directivas del Congreso el próximo martes 20 de octubre de 2026. Este proceso se realizará sin requerir sanción o veto adicional del Poder Ejecutivo.
Impacto social y transición gradual
Según estimaciones técnicas basadas en estudios socioeconómicos del Departamento Intersindical de Estadísticas y Estudios Socioeconómicos (Dieese), esta reforma beneficiará directamente a cerca de 26,8 millones de trabajadores. De este total, aproximadamente 22 millones corresponden a puestos formales bajo el régimen de la Consolidación de las Leyes del Trabajo (CLT). El relator del proyecto en el Senado, Omar Aziz, afirmó que la medida representa «la mayor conquista de los trabajadores brasileños desde la Asamblea Constituyente de 1988», tema que ya cubrimos en Brasil: Lula y F. Bolsonaro disputan el voto útil a una semana de las elecciones.
Reacciones y desafíos económicos
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva celebró públicamente el resultado a través de sus canales oficiales, destacando que el fin del esquema 6×1 otorga un «trunfo decisivo» a las clases populares para disponer de mayor tiempo de ocio sin detrimento salarial. Sin embargo, la medida enfrenta reparos del sector privado; la Federación de Comercio de São Paulo (FecomercioSP) advirtió sobre un incremento proyectado del 22% en el costo de la hora trabajada.