El paso de la onda tropical número 37 por la costa norte de Venezuela desató, en la noche del sábado, un violento temporal que sumió a Caracas en una emergencia generalizada. Las autoridades locales confirmaron el fallecimiento de tres personas en el municipio Libertador: dos menores de edad arrastrados por un torrente de agua en la parroquia La Vega y una mujer de 49 años tras el desplome de un muro. Este evento climático dejó severos daños materiales en toda la capital, afectando a todas las parroquias según informó la alcaldesa Carmen Meléndez.
Caos vial y destrucción de refugios provisionales
El temporal ensañó su fuerza contra las familias vulnerables que permanecían damnificadas en carpas provisionales tras los terremotos de junio. Las intensas ráfagas de viento provocaron la caída de grandes árboles, lo que resultó en la destrucción de estos refugios temporales y obligó a una intervención de urgencia por parte del Cuerpo de Bomberos para despejar las zonas afectadas. En el plano vial, principales arterias como El Cementerio, La Candelaria, Coche, Carapita y Antímano quedaron completamente anegadas.
Alerta máxima en el río Guaire
Cerca de la medianoche, las alarmas se activaron cuando el río Guaire alcanzó una cota máxima crítica a la altura de Bello Monte, amenazando con desbordarse hacia autopistas adyacentes. Ante el riesgo inminente de nuevos deslizamientos, los bomberos ejecutaron el desalojo preventivo de 12 familias en La Pastora. En Sucre se reportaron al menos 30 viviendas afectadas por la inundación.
Continuidad del mal tiempo
Cuadrillas del Ministerio de Obras Públicas y equipos de la Gobernación del estado La Guaira iniciaron labores de remoción de lodo, sedimentos y árboles caídos. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) advirtió que las precipitaciones se mantendrán durante los próximos dos días, instando a extremar medidas de seguridad en áreas de ladera.