El histórico Cienciano de Melgarejo consolidó su presencia en la Copa Sudamericana 2026 al clasificarse a los cuartos de final tras imponerse globalmente con un marcador de 6-2 ante el Botafogo. La eliminatoria, disputada bajo una intensa presión visitante, culminó con un triunfo parcial de 1-0 en Río de Janeiro que fue suficiente para asegurar la clasificación técnica del equipo cusqueño a esta nueva fase continental.
Resistencia y gloria en tierras brasileñas
A pesar de las dificultades inherentes a jugar como visitantes en el estadio Maracaná, donde el calor humano y táctico suele ser abrumador para los equipos regionales, la disciplina defensiva y ofensiva del plantel cusqueño permitió mantener la ventaja acumulada. El resultado final refleja no solo una victoria deportiva, sino un logro estructural que posiciona al club en las rondas eliminatorias más exigentes de la competición sudamericana.
El próximo desafío: Montevideo City Torque
Con este paso decisivo asegurado, el equipo ya tiene fijada su próxima confrontación. El rival será el Montevideo City Torque, un club uruguayo que también ha demostrado solidez en la fase previa de esta edición del torneo. La dinámica de la llave está estructurada para favorecer al local en los partidos de ida y vuelta, lo cual otorga una ventaja estratégica importante a Cienciano.
Calendario oficial: Arranque desde Cusco
Según el cronograma establecido por las instancias organizadoras del torneo, la serie contra Montevideo City Torque comenzará en territorio cusqueño. El primer encuentro está programado para el 9 de setiembre. Este detalle es crucial para la afición local y los directivos, ya que jugar como anfitriones en la primera fecha permite controlar el ritmo inicial de la eliminatoria antes de viajar a Montevideo.
El equipo cusqueño ha demostrado una capacidad de adaptación notable al competir fuera de sus fronteras habituales.
La clasificación representa un hito significativo para el fútbol regional del sur andino, reafirmando la competitividad de los equipos peruanos en escenarios internacionales. La gestión deportiva y la preparación física parecen haber dado frutos concretos con este avance a octavos o cuartos (según la numeración oficial vigente), manteniendo viva la esperanza de un título continental.