Las investigaciones en curso sobre el crimen del burgomaestre Víctor Hugo Febre Calle, ocurrido el pasado 21 de mayo en el distrito de Veintiséis de Octubre, han revelado un vínculo significativo entre los presuntos autores. Según declaraciones oficiales presentadas ante la División de Investigación Criminal (Divincri), tres de los implicados se conocieron dentro del penal ex Río Seco de Piura mientras purgaban condenas por diversos delitos, incluyendo homicidio.
Origen de las conexiones criminales
William Hernán Tezén Gonza, conocido como “Pocholas”, declaró el 11 de junio ante las autoridades que su relación con Deyvis Omar Gallo Lozada, alias “Chino Papo”, se consolidó en dicho recinto penitenciario. El testimonio indica que cuando Tezén ya llevaba cuatro años recluido, recibió a Gallo dentro del penal, iniciándose allí una amistad que posteriormente derivaría en la planificación de actos delictivos.
Coordinación desde el interior y roles específicos
El expediente N.° 03093-2026-0-2001 detalla cómo César Augusto Sánchez Cornejo, alias “La Muerte”, también fue conocido en ese mismo centro de reclusión aproximadamente seis años después del ingreso de Tezén. Este último sindicó formalmente a “La Muerte” como el coordinador principal del asesinato.
“Alias ‘La Muerte’ fungió como el coordinador del crimen, y alias ‘Hueso’ aportó el transporte en su mototaxi para llevarlos y seguir el vehículo edil a cierta distancia”, explicó Tezén ante las autoridades.
Las declaraciones señalan que la regidora Patricia Aurelia Niño Febres, quien actualmente se encuentra detenida junto con “Pocholas” por este caso, recibía las disposiciones mediante llamadas telefónicas dirigidas al coordinador. La ejecución operativa involucró a varios sujetos: alias “La Pájara” condujo una motocicleta negra como conductor principal y copiloto del sicario, mientras que Gallo manejaba otra moto roja para seguir la camioneta de la víctima.
Implicaciones legales actuales
Este desarrollo en las investigaciones subraya cómo los centros penitenciarios pueden servir como puntos de encuentro para reincidentes. La regidora Patricia Niño y el detenido “Pocholas” ya duermen en prisión, cumpliendo con medidas cautelares mientras se esclarecen todos los detalles del caso que conmocionó a la localidad.