Una profunda indignación y alarma se ha generado en la población cusqueña tras la difusión, el viernes 21 de agosto de 2026, de una serie de fotografías que evidencian un presunto atentado contra los muros incaicos ubicados en la emblemática calle Loreto. Estas imágenes, viralizadas por colectivos de defensa del patrimonio y guías de turismo a través de redes sociales, muestran alteraciones recientes y posibles daños en los elementos líticos milenarios que conforman este sector del Centro Histórico. La comunidad local cuestiona duramente la aparente inacción ante zonas consideradas de máxima protección patrimonial.
Exigen fiscalización técnica inmediata
La calle Loreto, también conocida como Intik'ijllu, alberga muros incas de factura imperial que pertenecieron al Acllahuasi (Casa de las Escogidas) y al Amarucancha (Palacio de Huayna Cápac). Debido a su alta transitabilidad turística y fragilidad estructural, los defensores del patrimonio exigen que especialistas del área de Fiscalización y Control de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) se apersonen de inmediato. El objetivo es realizar un peritaje técnico riguroso para evaluar la gravedad del daño material y determinar si las afectaciones son reversibles o no.
Marco legal y sanciones penales
De confirmarse que los muros líticos fueron alterados de forma intencional mediante pintas, raspaduras, desprendimientos o la colocación de elementos ajenos a su estructura original, los autores enfrentarían severas consecuencias legales. Según el Artículo 226 del Código Penal del Perú, los delitos contra yacimientos arqueológicos y monumentos históricos prehispánicos se castigan con penas privativas de libertad entre tres y ocho años, además de multas administrativas impuestas por el Ministerio de Cultura.
Identificación de responsables
Frente a este escenario, la ciudadanía ha solicitado formalmente a la Municipalidad del Cusco que ponga a disposición de la Policía Nacional del Perú y del Ministerio Público las grabaciones de las cámaras de videovigilancia ubicadas en el perímetro de la Plaza de Mayor y calles aledañas. Esta medida busca identificar plenamente a los presuntos responsables del acto vandálico, tema que ya cubrimos en Violencia en Cusco reabre debate sobre fiscalización de locales nocturnos.
La comunidad cusqueña se mantiene en alerta, esperando un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades competentes que detalle acciones concretas de restauración inmediata y planes de contingencia para proteger el patrimonio mundial ante nuevas amenazas.