El Cusco está consolidando su oferta turística más allá de la visita tradicional a las ruinas. Los espacios patrimoniales de la ciudad se están integrando estratégicamente en el sector MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions), un segmento clave para el turismo de negocios y eventos internacionales.
Esta iniciativa busca aprovechar la riqueza arquitectónica e histórica del Valle Sagrado y el centro histórico cusqueño como escenarios únicos para reuniones corporativas, congresos y exhibiciones. La propuesta resalta el valor cultural del lugar como un activo diferenciador frente a otros destinos turísticos de la región.