En Cusco, la construcción de infraestructuras públicas como hospitales, colegios o sistemas de irrigación no debe ser el fin del proceso. La realidad local demuestra que un edificio moderno es insuficiente si carece de los recursos necesarios para operar. Un hospital requiere médicos, equipos y medicamentos; un colegio necesita docentes y materiales didácticos; una obra de riego exige estar operativa para llevar agua a los productores agrícolas.
La importancia del servicio funcional
Cuando se inaugura una infraestructura pública en la región, suele pensarse que el proyecto ha terminado. Sin embargo, lo verdaderamente importante comienza después: garantizar que ese lugar brinde el servicio para el cual fue construido. Destinar recursos a obras que existen físicamente pero no resuelven completamente la necesidad ciudadana es un error de gestión, como publicó este diario en Cusco: 100% hospitales públicos operan con infraestructura inadecuada.
Exigencia a las autoridades y candidatos
Este criterio debe ser una guía clara para escuchar las propuestas electorales en Cusco. Los ciudadanos deben preguntar no solo cuándo estará construida una obra, sino cómo funcionará una vez que abra sus puertas. Una autoridad responsable debe considerar desde el inicio qué será necesario para ponerla en funcionamiento y mantener el servicio durante los siguientes años.