La economía peruana registró en junio su menor ritmo de expansión en lo que va del año, creciendo solo un 1,75%. Según el informe técnico publicado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), este resultado representa la desaceleración más pronunciada desde enero. El principal factor detrás de esta baja fue el impacto directo del Fenómeno El Niño en sectores sensibles al clima como la pesca y la agricultura.
El golpe climático a la producción
La actividad agropecaria retrocedió un 8,12% durante el mes pasado. Esta contracción se debió principalmente a una caída del 11,96% en la actividad agrícola, asociada a menores superficies sembradas y condiciones climáticas desfavorables. El INEI señala que las precipitaciones fueron superiores a los niveles normales tanto en la costa como en la sierra, mientras que en la selva se registró un déficit de lluvias.
El sector pesuario fue el más afectado por las condiciones del mar. La pesca se contrajo un 51,94%, impulsada por el desplome de la pesca marítima para consumo industrial. Las capturas de anchoveta cayeron un 99,86% en comparación con junio de 2025, pasando de 462 mil toneladas a apenas 629 toneladas. El ENFEN explicó que el calentamiento del agua ha obligado a la anchoveta a replegarse hacia zonas más profundas.
Manufactura y minería también retroceden
A los efectos climáticos se sumó la debilidad en otros sectores primarios. La manufactura disminuyó un 6,19%, afectada por la industria fabril primaria que cayó casi el 18%. Dentro de este grupo destacó una reducción del 54,43% en la elaboración y conservación de pescado.
La minería e hidrocarburos también registró una contracción del 2,18%. La minería metálica bajó un 2,52%, afectada por menores toneladas extraídas y leyes minerales más bajas. En sentido contrario, sectores como la construcción crecieron un 9,04% impulsados por el consumo de cemento, mientras que el comercio avanzó un 7,81%. Estos dos rubros fueron clave para evitar una caída mayor del PBI acumulado en el primer semestre.