El Gobierno de los Estados Unidos, a través de su Departamento de Estado, actualizó oficialmente la advertencia de viaje para el Perú al Nivel 2: "Extreme las precauciones". Esta medida responde a una evaluación técnica que considera riesgos asociados a la delincuencia común, disturbios civiles, terrorismo y secuestros en diversas regiones del territorio nacional. La diplomacia norteamericana advierte específicamente sobre la exposición de ciudadanos estadounidenses a robos, asaltos, delitos violentos y la modalidad de "secuestros exprés".
Excepción para el sur andino
No obstante, en un escenario favorable para la reactivación económica del turismo receptivo en el sur del país, el Departamento de Estado aclara explícitamente que la ciudad de Cusco, la ciudadela de Machu Picchu, el Valle Sagrado y el Camino Inca no están incluidos en las zonas de exclusión o peligro extremo. De este modo, los principales destinos históricos del circuito turístico nacional quedan libres de la restricción más drástica para los visitantes internacionales, más contexto en EE.UU. eleva alerta de viaje a Perú.
Restricciones severas en otras regiones
Mientras tanto, Washington mantiene bajo el Nivel 4: "No viajar" (la restricción más severa) a zonas específicas y de alta vulnerabilidad. Estas áreas incluyen la frontera entre Perú y Colombia, diversos sectores del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), así como áreas focalizadas en los departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Junín, como contamos en EE.UU. eleva alerta de viaje a Perú.
Impacto en el transporte
La advertencia oficial también previene a los turistas sobre la posibilidad de que ocurran protestas sociales y bloqueos de vías. Estos hechos pueden afectar carreteras, operaciones de trenes, aeropuertos y otros servicios públicos de transporte sin previo aviso.