La integridad del patrimonio mundial de Machu Picchu enfrenta una nueva interrogante tras el descubrimiento de que una empresa con contrato anulado continúa operando dentro de la zona. Según reportes de elcomercio.pe, la compañía en cuestión mantuvo un convenio valorado en S/19 millones, pero a pesar de la nulidad del acuerdo, se habría estado prestando servicios de manera irregular en el santuario histórico.
Esta situación pone en evidencia una brecha entre la normativa administrativa y la realidad operativa en el sitio. La presencia de proveedores sin vigentes sus contratos no solo vulnera los reglamentos de uso del espacio, sino que también cuestiona los mecanismos de fiscalización que deben garantizar la conservación y el orden en uno de los principales motores turísticos del Cusco, como publicó este diario en Operativo fiscaliza guía extranjera y bus informal en ruta a Machu Picchu.
El hallazgo resalta la necesidad de un control más estricto sobre las concesiones turísticas en la región. Para la comunidad local y las autoridades municipales, es imperativo asegurar que solo aquellas entidades con permisos al día puedan acceder a la zona, protegiendo así la experiencia del visitante y la preservación del legado inca.