La llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma española de Ceuta ha desencadenado una respuesta inmediata y coordinada por parte de varios gobiernos europeos. Tras el cruce irregular de más de 60 mil personas desde Marruecos, países como Francia e Italia han implementado medidas excepcionales para reforzar sus fronteras terrestres y marítimas con España, mientras que Finlandia ha propuesto la exclusión temporal del espacio Schengen.
Refuerzos en las fronteras francesas
El Ministerio del Interior de Francia, liderado por Laurent Nuñez, dispuso quintuplicar el número de agentes encargados de los controles fronterizos con España a partir del sábado. Este despliegue incluye 334 policías y gendarmes adicionales que se suman a los efectivos habituales, tras haber triplicado ya las fuerzas la víspera con 184 oficiales y vigilancia reforzada mediante drones. La medida responde directamente a la demanda del presidente Emmanuel Macron para impedir el paso de personas que han ingresado por Ceuta hacia territorio francés.
Italia suspende temporalmente Schengen
En respuesta a la misma crisis, la primera ministra italiana Giorgia Meloni anunció la suspensión temporal del régimen de libre circulación establecido por el Acuerdo de Schengen en las conexiones marítimas y aéreas con España. Esta decisión, calificada como extraordinaria para proteger la seguridad nacional, implica la reintroducción de controles fronterizos aleatorios exclusivamente para ciudadanos de países fuera de la Unión Europea procedentes de España.
Finlandia exige el fin del fracaso español
Mientras tanto, en Finlandia, la ministra del Interior Mari Rantanen ha respaldado públicamente las medidas italianas y ha solicitado que se excluya a España del espacio Schengen. En declaraciones al diario 'Helsingin Sanomat', Rantanen calificó de "fracaso absoluto" la capacidad española para proteger la frontera exterior europea, comparando la situación con el cierre de la frontera norte finlandesa hacia Rusia desde 2023.