La atleta olímpica Gladys Tejeda ha realizado un llamado urgente a la sociedad peruana para brindar asistencia inmediata a las familias damnificadas por el reciente movimiento telúrico de magnitud 5.1 que afectó diversas localidades en Junín, específicamente en los distritos de Chupaca y Huancayo. Tras recorrer personalmente la localidad de Pumpunya, considerada una de las zonas más golpeadas por el desastre natural, Tejeda visibilizó la gravedad de la situación, señalando que los daños reportados son significativamente mayores a lo difundido inicialmente en medios digitales. La deportista aprovechó su jornada de entrenamiento para acercarse a la comunidad y constatar in situ las necesidades básicas de los pobladores.
La realidad oculta detrás del sismo
Durante una entrevista con Latina Noticias, la fondista explicó que decidió compartir sus observaciones directamente para visibilizar las carencias reales que enfrentan los afectados. Indicó que, aunque existen centros de acopio habilitados por el Gobierno Regional y municipalidades locales, muchas familias, especialmente adultos mayores, no se atreven a acudir debido al temor de que delincuentes roben sus pertenencias mientras están ausentes. Esta inseguridad ha provocado que muchos pobladores permanezcan en sus viviendas o terrenos dañados para cuidar sus animales y objetos personales, dificultando su traslado hacia los espacios seguros habilitados.
Llamado a la solidaridad institucional y ciudadana
Ante este escenario, Tejeda hizo un exhorto directo a las autoridades, empresas privadas e instituciones públicas para extender la ayuda humanitaria más allá de lo oficial. "La realidad es otra", afirmó la atleta, quien señaló que en redes sociales no se está pasando lo real y quiso hacer llegar el mensaje a quienes requieren apoyo urgente. Insistió en la necesidad de unir esfuerzos desde todo el Valle del Mantaro y otras regiones para atender las pérdidas materiales y emocionales causadas por el sismo.
Marco legal de emergencia
Como respuesta oficial, el Gobierno ha declarado estado de emergencia por 60 días para los distritos de Chongos Bajo y San Juan de Iscos en la provincia de Chupaca, así como para Chupuro, Viques y Huacrapuquio en la provincia de Huancayo. Esta medida busca facilitar la atención inmediata a los damnificados y acelerar las acciones de recuperación en una región donde la solidaridad comunitaria se vuelve fundamental ante la magnitud del desastre.