Ica sigue expuesta a grandes sismos 19 años después del terremoto de Pisco
La región mantiene alto riesgo sísmico y registra nuevos movimientos; evalúan distritos vulnerables tras la tragedia de 2007.
A 19 años del devastador terremoto de Pisco, la región Ica continúa enfrentando una realidad preocupante: su exposición latente a un gran sismo. La tragedia del 15 de agosto de 2007, que dejó 596 fallecidos y más de 431 mil damnificados, sigue presente en la memoria colectiva. Sin embargo, los datos actuales indican que las condiciones geográficas y urbanas mantienen a la costa sur peruana como una zona de alta vulnerabilidad sísmica.
La realidad del riesgo actual
Durante el año 2026, la actividad telúrica ha sido evidente en la región. Se han registrado 66 sismos con epicentros reportados en Pisco, Chincha, Nasca, Palpa e Ica. El movimiento de mayor magnitud ocurrió el pasado 19 de mayo, registrando una intensidad de 6.1 grados según el Instituto Geofísico del Perú (IGP). Aunque esta cifra está lejos de la magnitud 7.9 del desastre histórico, sus efectos fueron significativos.
El sismo de mayo dejó daños estructurales en colegios, universidades e instituciones públicas. Una imagen particularmente preocupante fue el colapso parcial del pabellón San Benito en el antiguo cementerio de Saraja, donde bloques y estructuras quedaron esparcidas por los pasillos. Estos hechos evidencian que la infraestructura local sigue siendo vulnerable ante movimientos considerables.
Distritos clasificados en riesgo muy alto
Las evaluaciones del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CEPREDES) para el periodo 2026-2028 identifican a 19 distritos de la región Ica con nivel de riesgo muy alto. Esta clasificación se basa en características del suelo, densidad poblacional y la existencia de viviendas construidas sin criterios técnicos adecuados, más contexto en Perú registra más de 60 sismos fuertes desde 2000 y alerta sobre riesgo sísmico.
Entre los distritos identificados como más vulnerables figuran: Pisco (Pisco, San Andrés, Túpac Amaru Inca y San Clemente); Chincha (Chincha Alta, Pueblo Nuevo y Tambo de Mora); e Ica (Ica, Parcona, La Tinguiña, Subtanjalla, San José de los Molinos, Santiago, Los Aquijes, Tate y Ocucaje). Nasca y Palpa también cuentan con distritos incluidos en esta condición.
Es importante precisar que la clasificación no predice cuándo ocurrirá un terremoto ni establece fechas para un eventual desastre. Lo que señala es que, si se produjera un movimiento de gran intensidad, las consecuencias serían drásticas debido a estas condiciones territoriales y estructurales preexistentes.