Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha convocado una reunión urgente con los altos cargos del organismo en Rabat para abordar la profunda crisis institucional generada por el anuncio y posterior retirada del proyecto FIFA Forward Enterprise. De acuerdo con información difundida por Sky Sports, esta convocatoria responde a las divisiones internas que surgieron tras la intención de crear una filial dedicada exclusivamente a comercializar los aspectos operativos y comerciales de las Copas del Mundo. La medida busca estabilizar la organización después de un anuncio que fue rápidamente retirado debido al fuerte rechazo recibido.
Retirada del proyecto por división interna
La FIFA confirmó en una nota oficial el cese del plan para crear FIFA Forward Enterprise, entidad que buscaba gestionar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, incluyendo su principal producto: el Mundial de fútbol. En un comunicado, el organismo señaló que, tras escuchar atentamente todas las opiniones, quedó claro que el proyecto había creado divisiones de tal naturaleza que ya no redundaban en beneficio del objetivo inicial planteado. Esta decisión se produce una semana después de que la FIFA anunciara su intención de vender el 20% de dicha filial.
Rechazo unificado de las confederaciones
La crisis institucional fue acelerada por la negativa inmediata y coordinada de diversas confederaciones regionales. La UEFA alertó públicamente que sus federaciones nacionales no participarían en las competiciones de la FIFA si se mantenía la propuesta. Poco después, Concacaf sumó su oposición a la iniciativa, mientras que Conmebol anunció el inicio de un proceso de consultas entre sus miembros bajo el lema "Primero está el fútbol". Este rechazo generalizado evidenció una falta de consenso crítica para los planes comerciales del organismo rector.
Oposición desde dentro y acusaciones internas
El descontento no se limitó a las confederaciones externas, sino que también encontró resistencia entre la alta dirigencia de la FIFA. Arsène Wenger, responsable de desarrollo mundial; Mattias Grafström, secretario general; y el príncipe Ali, presidente de la Federación Jordana de Fútbol, expresaron su clara oposición al plan. Wenger calificó descartar el proyecto como "absolutamente necesario e incuestionable", mientras que Grafström describió la semana anterior como una serie de acontecimientos tristes en un correo interno. Por su parte, el príncipe Ali acusó a la FIFA de crear una situación equivalente a un chantaje respecto a los premios no pagados y al apoyo para la reelección de Infantino.