El gobierno iraní ha presentado una denuncia formal ante las Naciones Unidas contra Estados Unidos, acusando a Washington de cometer crímenes de guerra mediante recientes bombardeos en su territorio. La acción diplomática fue comunicada por el embajador y representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, quien envió una carta al secretario general António Guterres y al presidente del Consejo de Seguridad, la República Democrática del Congo. En este documento, Teherán califica los ataques contra infraestructuras civiles como violaciones graves del derecho internacional humanitario.
Denuncia ante el organismo mundial
Iravani señaló en su misiva que las acciones militares estadounidenses cuestionan la soberanía e integridad territorial iraní, vulnerando lo establecido en la Carta de Naciones Unidas. La denuncia se produce en un contexto de alta tensión militar entre ambas potencias, marcado por una escalada de ataques recíprocos durante los últimos días. Mientras Estados Unidos ha realizado bombardeos contra distintos puntos del territorio iraní, Teherán ha respondido con lanzamientos de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en países de Medio Oriente.
Impacto en infraestructuras civiles
Según la información difundida por las autoridades iranesas, los ataques registrados entre el 8 y el 16 de julio afectaron provincias del sur, ciudades costeras y puertos estratégicos cerca del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. En una ofensiva específica reportada, Estados Unidos atacó tres puentes y un tramo ferroviario en la ciudad de Bandar Abás, lo que provocó interrupciones significativas en el transporte local. Un día antes, otro bombardeo cerca de un hospital oncológico infantil en Ahvaz, al suroeste del país, obligó a la evacuación del centro médico.
Víctimas y respuesta internacional
El Ministerio de Salud iraní informó que al menos 38 personas han muerto durante casi una semana de bombardeos estadounidenses. Entre las víctimas se encuentran tres mujeres y un menor de edad. Ante esta escalada militar, las autoridades de Irán solicitaron la intervención inmediata del organismo internacional para frenar lo que califican como "atroces crímenes de guerra" contra su población.