En el ámbito jurídico de la ciudad imperial, ha tomado fuerza una posición de rechazo frente a la designación de Mormontoy para ocupar un cargo en el Ministerio de Cultura. Esta postura, difundida por medios locales como Evidencia.pe, refleja las preocupaciones de profesionales del derecho respecto a esta nominación y su impacto en la gestión cultural regional.
La reacción de los juristas cusqueños no es aislada, sino que forma parte de un debate más amplio sobre quién debe liderar las políticas culturales del país. Desde el sur andino, se observa con detenimiento cómo estas decisiones afectan la identidad y el patrimonio de la región, marcando una línea divisoria entre la opinión pública especializada y los nombramientos oficiales.
Este escrutinio pone en evidencia la importancia que la comunidad legal cusqueña otorga a la transparencia y la idoneidad en los cargos públicos. La designación de Mormontoy se ha convertido en un punto de discusión, donde el orgullo local y la defensa del patrimonio cultural chocan con las decisiones centralizadas.