El crucero MV Hondius abandonó este lunes el puerto de Granadilla de Abona en Tenerife, iniciando su viaje hacia Róterdam, Países Bajos. Esta partida marca el cierre de la crisis sanitaria internacional provocada por un brote de la cepa Andes del hantavirus, que dejó tres fallecidos a bordo. La operación fue coordinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de España, permitiendo que la totalidad de los pasajeros y una parte de la tripulación desembarcaran de manera segura y comenzaran su repatriación a sus países de origen.
Logística de evacuación y retorno de pasajeros
El operativo final en las aguas canarias involucró el traslado de los últimos seis cruceristas —cuatro australianos, un neozelandés y un británico— junto con 20 miembros de la tripulación. Fueron trasladados mediante autobuses de la Unidad Militar de Emergencias (UME) hacia el aeropuerto de Tenerife Sur. Desde allí, se dispusieron dos aeronaves con destino a los Países Bajos para completar la logística de repatriación. En total, 120 personas lograron desembarcar durante las maniobras iniciadas el domingo, mientras que 28 tripulantes permanecen a bordo del buque durante su navegación hacia Europa.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, confirmó el éxito de la operación a través de su cuenta en X. "El MV Hondius ha dejado ahora las costas de Tenerife. Todos los pasajeros han desembarcado de manera segura y están en camino o ya han llegado a casa", señaló el máximo responsable de la salud global, destacando el liderazgo y profesionalismo demostrados por las autoridades españolas durante la crisis.
Cronología del brote y vigilancia epidemiológica
La emergencia sanitaria se originó el 11 de abril con el fallecimiento de un pasajero neerlandés de 70 años, cuyos síntomas febriles comenzaron días antes. La situación se agravó el 2 de mayo con la confirmación de una tercera víctima mortal y la identificación de la cepa Andes del hantavirus, la única documentada con capacidad de transmisión entre humanos. Inicialmente, el buque enfrentó el rechazo de las autoridades de Cabo Verde, lo que obligó a la OMS a solicitar asistencia a España para gestionar la crisis en aguas canarias.
Actualmente, el MV Hondius navega hacia Róterdam, donde se someterá a un exhaustivo proceso de desinfección para eliminar cualquier rastro del agente infeccioso antes de retomar sus actividades comerciales. Paralelamente, la OMS ha establecido un protocolo de seguimiento semanal para monitorear la evolución de la salud de los pasajeros y tripulantes evacuados, asegurando que no haya nuevos casos derivados del incidente.