En el marco del fortalecimiento de la seguridad y el orden en los espacios públicos, las autoridades competentes han ejecutado operativos especiales en la ciudad del Cusco. Estas acciones tienen como objetivo principal identificar y sancionar prácticas irregulares que afectan la calidad del servicio turístico, específicamente enfocándose en la figura del guiado informal y el transporte de pasajeros sin la autorización correspondiente.
La fiscalización se centra en verificar que los prestadores de servicios cumplan con las normativas vigentes. En el caso del guiado, se busca asegurar que quienes acompañan a los visitantes por los sitios arqueológicos y urbanos cuenten con la habilitación necesaria. Asimismo, se revisa la operatividad de los vehículos de transporte turístico para garantizar que no circulen sin los permisos legales exigidos por las entidades reguladoras.
Estas intervenciones responden a la necesidad de mantener un estándar de calidad en la oferta turística cusqueña. Al detectar estas irregularidades, se pretende disuadir la competencia desleal y proteger tanto al turista como a los profesionales que operan dentro del marco legal. La continuidad de estos controles es vital para preservar la imagen de la región y asegurar una experiencia segura para quienes visitan Machu Picchu y el centro histórico.