El departamento del Cusco fue testigo de una fuerte sacudida sísmica originada en el distrito de Coracora. A pesar de la intensidad del movimiento telúrico que se hizo sentir en la región, las autoridades y los servicios de emergencia confirmaron que la capital cusqueña no ha reportado daños personales ni materiales de mayor magnitud.
Según lo informado por la Agencia Andina, la situación en la ciudad se mantiene bajo control. No hay registros de edificaciones colapsadas ni de heridos graves derivados del sismo, lo cual representa un alivio para la población local que vive con la constante preocupación ante los movimientos telúricos en la zona sur andina.
El hecho resalta la resiliencia de la infraestructura y la preparación de la ciudad frente a fenómenos naturales. Mientras se monitorea la situación en las zonas epicentros, Cusco continúa su vida cotidiana sin interrupciones graves, reafirmando su estabilidad ante eventos sísmicos recientes.