El Ministerio de Educación de Venezuela ha confirmado que las actividades escolares se reanudarán a partir del próximo lunes, 6 de julio, en aquellas zonas no afectadas por los potentes sismos registrados el pasado 24 de junio. Esta decisión busca garantizar el derecho a la educación sin comprometer la seguridad de estudiantes y equipos docentes, estableciendo un nuevo calendario académico que finaliza su tercer lapso el 17 de julio.
Reanudación segura en zonas no afectadas
Según lo detallado en un comunicado oficial, las clases continuarán únicamente en estados cuya infraestructura educativa no presente daños visibles. Esta medida responde a la evaluación técnica previa realizada por las autoridades competentes para asegurar que los espacios de aprendizaje sean seguros. La suspensión general de clases, inicialmente anunciada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez el mismo día del doble terremoto y posteriormente extendida durante la semana, ha permitido priorizar la respuesta inmediata ante la emergencia.
Calendario escolar ajustado
Bajo este nuevo esquema temporal, el tercer y último lapso académico concluirá el 17 de julio. Posteriormente, se procederán a las etapas finales del año escolar, que incluyen procesos de revisión y recuperación académica, elaboración de informes de evaluación, balances administrativos e inscripciones. El cierre oficial del ciclo lectivo está programado para el día 31 de julio.
Suspensión vigente en zonas devastadas
Las actividades educativas permanecerán suspendidas en Caracas y en varios municipios de los estados Miranda, Aragua, Falcón, Carabobo y La Guaira. Este último estado ha sido identificado como uno de los más golpeados por la secuencia sísmica que dejó al menos 2.645 muertos y decenas de miles de heridos. En estas regiones, el Ministerio de Educación indicó que se espera a que las labores de rescate culminen para determinar los trámites administrativos necesarios.
La institución educativa enfatizó que la prioridad en las zonas afectadas sigue siendo la atención integral de las comunidades y el acompañamiento socioemocional. Además, se ha ordenado incorporar la gestión de riesgos como un tema de estudio obligatorio, fortaleciendo la preparación ante futuras contingencias naturales mientras se reanudan las labores académicas en áreas seguras.