En el contexto de las definiciones políticas para la gobernación regional, Verónika Mendoza, candidata al Gobierno Regional de Cusco por la lista Venceremos, ha tomado una decisión firme. La líder política retiró de manera tajante su respaldo a la postulación de Vladimir Aranya, un movimiento que se produce inmediatamente después de que se hiciera pública una sentencia judicial por violencia familiar que pesa sobre el político cusqueño.
Esta ruptura del apoyo institucional y personal marca un punto de inflexión en las alianzas locales. La decisión de Mendoza responde directamente a la transparencia de los antecedentes legales del candidato, evidenciando cómo la integridad judicial influye en las estrategias electorales y las coaliciones dentro del espectro político regional, como publicó este diario en Transportistas del Cusco evalúan paro contra Keiko Fujimori por crisis de insegu.
La comunidad cusqueña observa con atención estos giros, ya que la imagen pública de los candidatos es un factor determinante. La claridad con la que Venceremos ha actuado al desvincularse refleja una postura clara frente a los cuestionamientos legales que afectan la trayectoria de Aranya en el escenario político local.