El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha ajustado a la baja sus proyecciones de crecimiento económico para los años 2026 y 2027, reconociendo un mayor impacto climático. Según el informe técnico publicado por la entidad financiera, la estimación del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026 se redujo de 3,4% a 3,2%, mientras que para 2027 bajó de 3,2% a 3%. Esta revisión responde principalmente al cambio en el escenario climático previsto por la entidad, que ahora considera la posibilidad de un Fenómeno El Niño de magnitud extraordinaria.
Impacto en los sectores productivos
El organismo explicó detalladamente cómo las condiciones adversas afectarán a la economía nacional. Para 2026, el efecto climático pasaría de restar 0,7 puntos porcentuales (pp) al crecimiento del PBI a 0,9 pp. En 2027, este impacto estimado subiría de 0,9 a 1,1 pp. El mayor daño se concentraría en los sectores primarios, específicamente en la agricultura y la pesca.
En el caso de la producción agropecuaria, las cifras han empeorado significativamente respecto a estimaciones anteriores realizadas en junio. Lo que antes era una expansión prevista del 0,3% para este año, ahora se proyecta como una caída del 1,5%. De manera similar, la proyección para el sector pesquero también registró un retroceso: la contracción prevista pasó de 28,3% a 30,7%, según los datos del BCRP.
Repercusiones en cadena y demanda interna
Más allá de las cifras directas de producción, el organismo señaló que una menor disponibilidad de recursos pesqueros afectaría también actividades vinculadas a la manufactura primaria. Esto incluye específicamente la producción de harina y aceite de pescado. Además, se advierte que estas condiciones pueden alcanzar otras ramas económicas no primarias, como ciertas industrias textiles y alimenticias vinculadas directamente a las variaciones de temperatura, más contexto en Economía peruana.
El BCRP señala que el impacto climático también podría repercutir en los ingresos de los hogares relacionados con estos sectores, lo cual afectaría al consumo general. Sin embargo, pese al ajuste del PBI, la entidad mantiene perspectivas positivas para otros indicadores macroeconómicos clave. Para 2026, elevó su estimación de crecimiento de la inversión privada de 12,5% a 14%. Asimismo, la demanda interna tendría un mayor avance, pasando de una proyección inicial del 5,9% al 6,2%, lo que permitiría compensar parcialmente el menor desempeño previsto para los sectores más vulnerables.