Clandestinidad permitió a Cerrón dirigir Perú Libre y hablar con Balcázar
Vladimir Roy Cerrón Rojas se presentó en público en la ciudad de Huancayo, ochenta y tres días después de que el Tribunal Constitucional anulara su orden de prisión preventiva por el Caso Los Dinámicos del Centro. Tras permanecer casi tres años bajo tierra o en la clandestinidad, el líder político asistió a una actividad en la Iglesia Catedral antes de conceder entrevistas donde explicó cómo mantuvo sus actividades durante ese periodo.
Clandestinidad y comunicación con Balcázar
En esta inesperada entrevista con Huanca York Times, Cerrón no reveló dónde se ubicó exactamente durante su huida de la justicia. Ante preguntas sobre si estuvo en Huancayo todo el tiempo, respondió que solo podía adelantar que "mandaba siempre a cocinar comida peruana" y que su madre tendría razones para sus declaraciones, pero él no podía dar fe ni a favor ni en contra. Afirmó además que uno puede estar cerca sin estar necesariamente de manera física.
Sobre la experiencia de vivir fuera del alcance legal, Cerrón sostuvo que Perú Libre siempre estuvo preparado para esa circunstancia y que la persecución no fue una sorpresa, considerando su historia familiar marcada por la represión estatal desde el asesinato de su padre en 1990. Sin embargo, señaló que estar en la clandestinidad tenía espacios favorables: le permitió salir a medios, comunicarse con redes sociales, tener contacto con su bancada y conversar directamente con el entonces presidente José María Balcázar.
Distancia de Fujimori y crítica a la izquierda
El líder también abordó temas políticos nacionales. Respecto al discurso de Keiko Fujimori en la ONU, Cerrón afirmó que no lo escuchó ni le quitaba el sueño, señalando que hoy se vive un gobierno parlamentarista donde quienes han manejado el Parlamento por décadas son ellos. Criticó a la derecha peruana calificándola como una "izquierda oculta, caviar o de discurso" y una "izquierda travesti que levanta bandera de izquierda pero le clava la estaca al pueblo", citando a Mariátegui para afirmar que es fácil entenderse con el enemigo abierto, según informamos en Brutalidad Política.
Ante acusaciones sobre reformas legislativas impulsadas por Perú Libre en el Congreso, Cerrón negó que existan leyes "pro-crimen". Defendió normas como la reducción del tiempo de escucha legal a dos meses para evitar persecuciones infinitas y aclaró que su patrimonio no fue devuelto pese a estar vigente la ley.