Ante la inminente amenaza del Fenómeno El Niño (FEN), que trae consigo riesgos de lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos en la región Cusco, el programa nacional PAIS ha activado 33 tambos como centros estratégicos de articulación y respuesta. Esta medida, anunciada por la Unidad de Comunicación e Imagen del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) el viernes 28 de agosto de 2026, busca fortalecer la capacidad de protección en los centros poblados rurales más vulnerables.
33 tambos operativos en nueve provincias
La iniciativa contempla la puesta en marcha de estas plataformas de servicios del Estado en nueve provincias de la región. Los espacios contarán con equipamiento básico como internet y salas multiusos, lo que permitirá una mejor coordinación logística durante las emergencias. De este total, 21 tambos están preparados específicamente para mitigar el impacto directo de las lluvias intensas e inundaciones, mientras que los restantes 12 se activarán ante la amenaza específica de movimientos en masa (huaicos) que puedan afectar viviendas y cultivos.
Albergue temporal y distribución humanitaria
Más allá de su función logística, estos centros servirán como refugios temporales para las familias afectadas. Además, funcionarán como almacenes provisionales donde se depositarán kits de alimentos, ropa de abrigo y productos agrarios enviados por instituciones públicas. Desde estas ubicaciones estratégicas, la ayuda humanitaria será distribuida hacia comunidades rurales situadas en zonas de difícil acceso tanto de la sierra como de la selva cusqueña.
Coordinación con Indeci y autoridades comunales
El funcionamiento de los tambos no es aislado; trabajarán de manera articulada junto al Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y las autoridades comunales locales. Esta sinergia tiene como objetivo orientar a las familias en la identificación de zonas seguras y promover acciones preventivas frente a las fuertes precipitaciones que se esperan durante el fenómeno climático.
El programa nacional PAIS gestiona actualmente 522 tambos distribuidos a lo largo del territorio peruano. Su misión principal es brindar servicios en el marco de la gestión del riesgo de desastres, contribuyendo al cuidado y desarrollo sostenible de la población rural que habita en geografías complejas.