La administración del Santuario Histórico de Machu Picchu se ha visto afectada por una práctica irregular que limita el acceso legítimo a los visitantes. Según un reporte de Infobae, ocho empresas utilizaron bots, es decir, programas informáticos automatizados, para adquirir 210 mil entradas. Esta maniobra permitió que estas compañías se quedaran con la mayor parte del stock disponible, dejando sin boletos a otros turistas que intentaron comprar sus pasajes por los canales habituales.
El uso de este tipo de tecnología no autorizada representa una distorsión significativa en el mercado turístico local. Al acaparar una cantidad masiva de cupos mediante algoritmos rápidos, estas ocho entidades lograron desplazar la demanda real del público general. Esto genera un impacto directo en la experiencia del visitante y en la gestión de la capacidad de carga del sitio arqueológico, que debe ser regulada para su conservación, según informamos en Machu Picchu: Nuevo sistema de venta de boletos, así funciona.
Este hecho resalta la necesidad de reforzar los mecanismos de control digital en la venta de entradas a Machu Picchu. La concentración de tickets en manos de intermediarios que utilizan herramientas automatizadas no solo afecta la equidad en el acceso, sino que también pone en riesgo la sostenibilidad del turismo en Cusco. Las autoridades y los operadores turísticos locales deben estar atentos a estas prácticas para garantizar que el patrimonio sea accesible para todos.