La situación del transporte urbano en la Ciudad Imperial enfrenta una nueva incertidumbre. Estanislao Alegre, máximo dirigente de los transportistas del servicio urbano en Cusco, ha anunciado públicamente que el precio de los pasajes sufrirá un incremento justificado por el encarecimiento de los costos operativos del sector. Esta advertencia se produce ante la preocupación ciudadana sobre el impacto económico que esta medida podría tener en las economías familiares cusqueñas.
Argumentos técnicos y contexto energético
Durante una rueda de prensa, donde también cuestionó severamente a los medios locales, el dirigente gremial fue enfático al señalar que la subida del petróleo, tanto a nivel nacional como internacional, ha vuelto insostenible mantener las tarifas actuales. Según su análisis, esta dinámica afecta directamente la rentabilidad de las empresas operadoras de transporte público en la capital regional.
Choque frontal con el Municipio
Uno de los puntos más álgidos de sus declaraciones estuvo dirigido hacia la gestión de la Municipalidad Provincial del Cusco (MPC). Alegre lanzó una dura advertencia a las autoridades municipales, señalando que interpondrá una denuncia legal formal contra la corporación edil si esta intenta intervenir, regular o congelar los precios de los pasajes. El dirigente argumentó que, bajo el marco constitucional vigente en el país, las tarifas se rigen por la ley de la oferta y la demanda (libre mercado), por lo que cualquier intento de fijación de precios configuraría una vulneración a las normativas comerciales, tema que ya cubrimos en Transportistas del Cusco evalúan paro contra Keiko Fujimori por crisis de insegu.
Evaluación de un paro nacional
El descontento del sector no se limitará únicamente al incremento de las tarifas. Estanislao Alegre adelantó que los diferentes sindicatos y empresas unificadas de la ciudad están en coordinaciones permanentes con bases de otras regiones. En ese sentido, anunció que el gremio cusqueño está evaluando seriamente acatar un paro nacional en los próximos días como medida de fuerza contra la política energética del gobierno central, una paralización que dejaría sin servicio de movilidad a miles de usuarios locales.