La calidad del empleo en Argentina ha alcanzado un punto crítico según los últimos datos oficiales. La tasa de informalidad laboral subió a un récord histórico del 45% durante el segundo trimestre del año, revelando una profunda crisis en la estructura productiva y social del país suramericano.
Datos críticos del INDEC
Según el informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), esta cifra representa un salto de 0,8 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior. La comparación interanual muestra un incremento aún más significativo de 1,8 puntos.
El empeoramiento de las condiciones de trabajo coincide con una subida en la tasa de desempleo, que se ubicó en el 7,9%. Este porcentaje afecta a aproximadamente 1,2 millones de personas desocupadas dentro de los 31 conglomerados urbanos evaluados por la encuesta oficial.
Desplazamiento hacia la subsistencia
El aumento de la informalidad refleja una marcada sustitución de puestos laborales protegidos por modalidades de subsistencia. De acuerdo con los registros oficiales de la Secretaría de Trabajo, sectores clave como la industria manufacturera y el comercio lideraron la pérdida neta de puestos bajo relación de dependencia, tema que ya cubrimos en Argentina: Masivas protestas contra cierre de 30 mil empresas y endeudamiento.
En respuesta a esta destrucción de empleo formal, el autoempleo y los trabajos «por cuenta propia» sin aportes previsionales absorbieron a la población desplazada. Actualmente, 6,1 millones de argentinos ejercen su labor en la informalidad absoluta, careciendo por completo de obra social o cobertura jubilatoria.
Impacto regional y brechas sociodemográficas
El informe detalla que el Gran Rosario y el Gran Córdoba registran los índices de desocupación más complejos del interior del país, alcanzando el 11,5% y 10,5%, respectivamente. Asimismo, las brechas sociodemográficas se profundizan, afectando de manera desproporcionada a las mujeres jóvenes entre 14 y 29 años, donde el desempleo escala hasta el 17,1%. Analistas económicos señalan que las reformas laborales impulsadas no han logrado revertir la tendencia ante una recesión del consumo interno.